El gung ho radica de la
observación de la actitud de ciertos animales (la ardilla, el castor y el
ganso) y como se desenvuelven estos en su naturaleza. Esto nos muestra de cuan
importante es nuestro entorno y de que en este se pueda encontrar la solución a
nuestros problemas, solo basta mirar mas allá de nuestro ojos y abrir un poco
mas la mente, ya que si no lo hacemos, nos estaríamos encerrando en un mundo
estrecho.
Si queremos ser gerentes exitosos
debemos visionar y ver el futuro, debemos soñar, ya que los sueños nos guiaran
en el camino para la realización de planes; y es aquí donde debemos hacer que
nuestros colaboradores se comprometan, para que esta meta no solo sea
importante para uno sino también para un grupo de personas que son parte
importante de la organización.
Ese compromiso es la chispa que
hace que se encienda la llama que motiva, que empiece el proceso continuo de
motivación. Luego el saber asignar la tarea adecuada al individuo adecuado, se
convierte en parte fundamental del proceso motivacional, ya que el saber
delegar funciones de acuerdo con las capacidades de los colaboradores hace que
estos cumplan sus actividades bajo su responsabilidad. A esto le sigue el
constante apoyo mutuo e incondicional.
Por ultimo debemos saber que si
deseamos una organización exitosa, con gente feliz y comprometida en donde
exista en excelente clima organizacional invadido por el positivismo y los
buenos resultados, deje que el espíritu de la ardilla haga realidad el plan de
Dios para tu organización, deje que el estilo del castor haga el plan de Dios
para tus colaboradores y deje que el don del ganso sea el regalo de Dios para
todos. En pocas palabras, aplica una de las mejores técnicas: el gung ho.
¡Que esperas!, ponte en marcha
sin perder el tiempo.
¡A la carga! Amigo.
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