martes, 22 de mayo de 2012



DIPLOMADO EN GERENCIA Y ADMINISTRACION A NIVEL ESTRATEGICO.
POLICIA DEL MUNICIPIO BARINAS ESTADO BARINAS

GRUPO DE TRABAJO.

  •  ALVARES VIRMA C.I: 15783825
  • ARAGOZA JOSE C.I: 13947944
  • HIDALGO EVELIN C.I: 15829429
  • PAREDES AMARILYS C.I: 12894318
  • RODRIGUEZ JUAN C.I: 11716865
LA ADMINISTRACION

La administración, aún como actividad, se torna objeto de una ciencia ajena, externa a ella y no definida, pero que imaginamos surgida de las nuevas fusiones, contactos e integraciones de saberes previos, tradicionales y perfectamente establecidos y reconocidos como autónomos.
Una ciencia reguladora “de la” administración es, necesariamente, una ciencia externa, colocada fuera de la administración para observarla, reflexionarla y explicar los fenómenos que le son propios. Esta ciencia reguladora no es la administración misma, en sí misma, sino una ciencia foránea constituida para verla y reflexionarla desde una perspectiva inter y multidisciplinaria. Esta ciencia estaría formada por las ciencias que tradicionalmente han definido el carácter científico de la administración, como son la psicología, la economía, las matemáticas, la antropología, el derecho, etc. Estas ciencias explican los fenómenos concurrentes a las acciones que los administradores desarrollan en el seno de las organizaciones y que tienen que ver con el comportamiento humano, la sociedad, la economía y las tecnologías emergentes. La administración es una actividad científica, pero solo si los administradores quieren que lo sea. Si en su quehacer profesional los administradores usan las ciencias de la administración, pues entonces la administración será científica. Si deciden no hacerlo, pues no tendrá ese carácter.
La administración es un campo epistemológicamente vacío. No existe, ni como ciencia, ni como teoría. La administración como tal es solo una actividad que supone saberes que los administradores deben poseer para hacer de ella una actividad eficiente. Es de preguntarnos si existe o no la ciencia “de la” administración, en calidad de «ciencia reguladora», según los paradigmas científicos emergentes, los administradores se apoyan en los saberes científicos y técnicos; esto es, la cientificidad de la actividad administrativa esta centrada en el sujeto y no en el objeto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario